El pasado día 27 de febrero, un niño de 8 años llamado Gabriel
Cruz desaparecía en Níjar, un pueblo de Almería, dejando en vilo a toda España.
La búsqueda duró 12 días, cientos de personas se movilizaron para participar en
el rastreo. Mientras, sus padres se encargaron de difundir la imagen de un
“pescaito” ya que él los adoraba y quería ser biólogo marino. Todas las redes
sociales y las calles se inundaros de dibujos y fotos de peces de colores, como
símbolo de apoyo y esperanza por que el pequeño apareciera.
Pero desgraciadamente,
el domingo 11 de marzo, el cadáver de Gabriel aparecía en el maletero del coche
de su madrastra. Esta persona, llamada Ana Julia, había
participado en la búsqueda del niño, e incluso había llorado por él. Esto
demuestra por desgracia que la maldad humana no tiene límites. Todos confiamos
en que la justicia española haga lo correcto y condene este terrible crimen.
Lo que cabe destacar de esta triste historia es la enorme movilización
y la gran empatía por parte de todos los españoles, lo que demuestra que todavía
hay una gran parte de la población que es bondadosa, que se involucra y que se
unen por una causa solidaria. Este terrible caso ha sacado la buena fe y lo más
bonito de la gente, que ha vivido el caso muy de cerca al tratarse de ser un
niño inocente y tan solo de ocho años.
La madre de Gabriel, Patricia, ha querido mostrar su
agradecimiento a toda la población, y ha pedido por favor en nombre de su hijo
que no se difundan mensajes de rabia ni de odio, dado que la presunta asesina
se trata de una mujer de origen dominicano, y esto ha desencadenado numerosos
mensajes de carácter racista por las redes sociales.
En mi opinión, esto se trata de un terrible caso, que habría
que impedir que sucediera más, sobre todo a menores de edad inocentes que no
tienen la culpa del odio que guardan algunos adultos. Hay que proteger ante
todo la inocencia y la infancia del niño como bien dicho está en la Declaración
de los Derechos del Niño. También hay que erradicar los sentimientos de odio,
de machismo y de racismo, porque no se puede juzgar a una persona por su raza, orientación
sexual o sexo, y promover la empatía, la generosidad y la bondad para crear una
sociedad mejor.
Elena Reigadas Mendoza
Gracias Elena, es algo terrible, en este mundo los niños son lo más hermoso que tenemos
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